Melchor Almela, un artista apasionado por los belenes

Melchor Almela, un artista apasionado por los belenes

Quién le iba a decir al valenciano Melchor Almela Lagarda que su afición infantil por el montaje de belenes y su participación en concursos, con el paso de los años lo convertiría en un maestro belenista, autor de un belén de los más reconocidos en Valencia, que cada año se exhibe en Meliana, una población que está a unos minutos de la capital.

Aunque este artista –que además es empresario de hostelería- empezó a montar belenes desde pequeño, es a partir de 1990 cuando el Belén de Roca -como se le conoce- se expone al público de forma más profesional, artística y monumental.Siendo España un país que conserva y fomenta mucho la tradición de los belenes, cuando llega la temporada navideña estos se ven por muchos sitios. Sin embargo no todos reflejan el arte, cultura y tradición que le pone Melchor al trabajo que hace con la colaboración de familiares y amigos.

Cuando él habla de cómo incursionó en ese mundo, remueve recuerdos de su infancia y viene a su memoria un sacerdote de la parroquia del pueblo, el cual organizaba concursos en los que empezó a participar con el belén de su casa, con tan sólo 8 ó 9 años de edad.Le tomó tal cariño a esa tradición que lo que quizá empezó como juego, se convirtió en una pasión y un arte.

Con el paso de los años y ya casado con su esposa Concha siguió montando su belén en casa, hasta que un día lo colocó en la planta baja, unos amigos lo vieron y les gustó tanto que lo registraron en un concurso en el cual obtuvieron el tercer lugar. El interés por los belenes iba creciendo, hasta que un día maduró la idea cuando él y su familia -principalmente su suegro, quien fue su brazo derecho en este proyecto- acudieron a ver la exposición del belén que organizaba la Asociación Belenista Valenciana en el interior del Mercado Central de Valencia.

Es ahí cuando a ambos les surgió la idea de formarse como belenistas, para aprender el arte de hacer belenes.

“A partir de ahí íbamos todos viernes a Valencia a la asociación. Ahí descubrimos una forma diferente de hacer el belén, el orden cronológico, el trabajar la escayola, cómo hacer figuras; muchas cosas que implica un belén”, platica Melchor.

Sin embargo hay que tomar en cuenta que este artesano valenciano ya traía un artista en su interior luego de haber trabajado alrededor de 31 años en Lladró, la prestigiada fábrica de porcelana, conocida a nivel internacional, y que se localiza en Tavernes Blanques, cerca de Valencia. Ahí aprendió el arte de crear figuras y ahí conoció a su ahora esposa, Concha, quien también ha contribuido mucho al proyecto.

El Belén de Roca, llamado así por localizarse en un barrio de Meliana con el mismo nombre, toma forma cada año gracias a la ayuda voluntaria de amigos y familiares de Melchor y su esposa, que por amor al arte crean y dan forma a figuras, objetos, personajes, edificios y pasajes bíblicos, sin recibir nada a cambio más que la satisfacción de mostrar a la gente un trabajo de meses, para el cual lógicamente se han preparado tiempo atrás, tomando talleres de barro y pintura.

Es un belén monumental porque se monta en una maqueta que mide poco más de 50 metros cuadrados y cuenta con cerca de 6 mil piezas que van desde 1 hasta 18 centímetros de tamaño, entre figuras, objetos decorativos, edificios; todo representando estampas bíblicas.

Melchor aclara que el belén siempre ha sido financiado por él, desde la compra de material como escayola, cemento, pinturas, pegamentos, barnices, maderas y más. La inversión varía cada año en función de las figuras o los elementos decorativos que se tengan que restaurar o moldear de nuevo, así como del mantenimiento que necesite el conjunto en sí, la instalación eléctrica que se hace para dar movimiento a figuras y la misma planeación.

Si se quiere conocer el costo de este belén, Melchor dice rotundo que es complicado ponerle precio porque además de todo el material que se emplea para darle forma, están las miles de horas de trabajo que su gente y él han invertido en este belén, el cual desde el verano de cada año empieza a ser planeado y trabajado para la siguiente temporada navideña.

El valor de este belén más que nada es sentimental, emotivo, artístico y tradicional, por eso es un trabajo totalmente artístico que es digno de exponerse hasta en un museo u otro sitio, lo cual ha atraído la atención de los medios de comunicación y ha despertado el interés de personas que viven fuera de España, que lo han contactado incluso para ver la posibilidad de exponerlo en otros sitios.

Hace algunos años recibió una propuesta de la tienda departamental El Corte Inglés, de Valencia, para exponerlo en uno de sus edificios.

Aquello no cuajó porque la visión que los directivos tenían de la importancia de un belén de este tipo y la proyección que querían darle, eran otras. Melchor finalmente no aceptó la propuesta porque se dio cuenta -una vez más- que su único interés del belén es fomentar el sentido cristiano y la tradición popular que éste tiene.

Aún así, algunas vez ha hecho una actividad como una lotería entre el público asistente, para reunir fondos y recuperar algo de dinero invertido. Su interés como artista no es lucrar con el belén, por el contrario, es despertar bonitos sentimientos entre niños y adultos cuando lo ven y quedarse con la satisfacción de brindar alegría a la gente.

Pero el Belén Roca también se hace con un fin solidario, porque desde hace años colabora con proyectos como Manos Unidas, Asociación Vicente Ferrer, Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, Bomberos sin Fronteras, entre otros, haciendo aportaciones o vendiendo artículos de ellos entre el público que acude a ver el nacimiento.

Para este artista valenciano, el belén es un trabajo hecho con mucho amor para despertar la sensibilidad en quien lo vea. Es además un cúmulo de grandes satisfacciones y emociones que siempre lleva consigo, desde que lo abre al público a principios de diciembre, hasta el 8 de enero de cada año en que se exhibe.

A él le gustaría que la tradición del belén la sigan conservando los dos hijos que tiene, quienes también desde niños han participado en su montaje, sin embargo está consciente de que esto será decisión de ellos. Lo importante es que se siga realizando durante muchos años más y que la gente acuda a verlo y disfrutarlo.

Por lo pronto aquí dejamos una muestra en imágenes de lo que contiene dicho belén que es digno de admirarse…

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