¡Valencia está de fiesta! Este sábado 18 de diciembre se escribió un capítulo nuevo en su historia con la llegada del tren de Alta Velocidad Española (AVE)) que la une con Madrid en un tiempo de 1 hora con 35 minutos y un recorrido de 391 kilómetros de la línea férrea. Mucho menos que las casi 4 horas que se emplean en recorrer los 355 kilometros por carretera.
La inauguración oficial de este tren estuvo a cargo de los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, quienes acompañados del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, políticos y empresarios, hicieron un viaje oficial durante la mañana del sábado, saliendo desde la Estación Puerta de Atocha, en Madrid, para llegar a la provisional Estación Joaquín Sorolla, en Valencia.
Luego de un mes de viajes de prueba que ha estado realizando RENFE (Red Española Nacional de Ferrocarriles), los valencianos ya viajan oficialmente a Madrid este domingo 19 en el “tren Pato” -como se le ha bautizado popularmente por la forma que tiene las máquinas- comprobando con gusto que después de dos décadas de espera, el tren de alta velocidad ya es una realidad entre ambas ciudades, lo cual traerá beneficios económicos y turísticos a las dos capitales.
El pasado lunes 13 tuve oportunidad de ir en el viaje de prueba que ofrecio Renfe a medios de comunicacion, entre todos los que organizó durante un mes con diferentes grupos de ciudadanos, a fin de hacer pruebas técnicas y verificar el funcionamiento de sus sofisticados sistemas y cumplir las rigurosas especificaciones técnicas que aplica ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).
Alrededor de 150 representantes de radio, prensa, televisión y medios digitales, así como otros invitados, viajamos en parte de los 12 vagones que tiene el AVE y pudimos comprobar la alta velocidad de estos trenes, que pueden alcanzar los 330 kilómetros por hora en la línea Valencia- Madrid y que en este particular viaje alcanzó los 301 kilómetros, mismos que se comprobaron en el marcador de un vagón, durante un momento del trayecto.
Aunque el viaje estaba programado para realizarse en una hora con 49 minutos, esto no se cumplió porque hubo algunos incidentes, como la salida, contemplada a las 11 de la mañana y que se realizó 10 minutos más tarde debido a que algunos invitados llegaron con retraso (en funcionamiento regular el AVE nunca espera, siempre sale a su hora). A esto se le agrega que en Cuenca, ciudad donde hizo escala, el tren se estuvo más de los minutos establecidos.
En total se hicieron cuatro paradas, siendo la última la más larga en la población de Seseña (cerca de Toledo), donde un empleado de la empresa que se encarga de los señalamientos de la línea, por error desconectó la corriente de una baliza, obligando así a los trenes de prueba a detenerse en el trayecto.
Es así como el viaje de una hora y 49 minutos, se hizo en 2 horas y 33 minutos, sin embargo al regreso el tiempo que se hizo fue de una hora con 41 minutos. Como atención a los periodistas por el retraso de la ida, Renfe les ofreció «café y refrescos gratis en el bar», donde no faltó por ahí algún chascarrillo en el sentido de que si los representantes de medios hubieran pagado sus boletos, con ese incidente la empresa hubiera reembolsado el dinero, ya que la política de las líneas AVE es la de reembolsar el boleto a los pasajeros cuando se produce algún retraso.
En la Estación Puerta de Atocha, en Madrid, RENFE ofreció un rápido recorrido por las instalaciones del AVE, para luego invitar a los periodistas a una comida, en la que dos directivos de la empresa dieron la bienvenida y una vez más explicaron el incidente técnico en Seseña. Aunque pidieron disculpas por los sucedos, los periodistas reflejaron los sucesos en sus respectivas crónicas.
Según información de RENFE diariamente habrá 30 viajes entre ambas ciudades (15 por sentido), lo que representa el traslado de una gran cantidad de pasajeros en las 365 plazas que tiene el AVE. Este tipo de servicio ferroviario tiene gran demanda en el sector de los negocios, lo cual beneficiará mucho a Valencia, que además incrementará la llegada del turismo, particularmente de la capital madrileña, que es de donde más turismo nacional recibe.
Venta de boletos
A mediados de noviembre, RENFE empezó la comercialización de los boletos, logrando vender hasta el 13 de diciembre casi 75 mil con tarifas promocionales con el precio Web, que permite descuentos de hasta un 60 por ciento, siempre que la compra se realice por Internet mínimo 15 días antes del viaje, y el precio Estrella, que aplica un 40 por ciento de descuento, si se adquieren 7 días antes de viajar.
En sí las tarifas del AVE varían dependiendo de diferentes parámetros, promociones y circunstancias. En cualquier caso, un madrileño que quiera bañarse en las playas valencianas, lo puede hacer desde 31.95 euros por trayecto, y en menos de dos horas ya estará en la Playa de la Malvarrosa de la capital valenciana dándose un «chapuzón».
Características del AVE
La alta velocidad no es la «maquinita que va encima de las vías», según explicó un técnico de la empresa que desarrolló el proyecto y que prefirió omitir su nombre. «Lo difícil, lo caro, lo tecnológico en sí es la infraestructura y la vía férrea para que un tren pueda ir a esa velocidad».
«Lo difícil de una línea de alta velocidad y lo caro es hacer una vía en la que el tren pueda ponerse a esa velocidad y no se descarrile», agregó.
Este tipo de trenes son fabricados por las empresas Talgo asociada con Bombardier y por eso son conocidos como «trenes Talgo», cuya característica principal es que son ligeros y transportan sólo pasajeros, no mercancía.
El tren en sí está integrado por 12 vagones, de los cuales 6 son para clase turista, 3 clase preferente, 2 clase club y uno para cafetería. Sus interiores son sencillos y sobrios, con asientos confortables para viajes cortos.
Y le llaman «tren Pato» porque su forma aerodinámica de la parte frontal es parecida a la de esa ave, pero además ese diseño evita ruidos por la resistencia del aire a alta velocidad.
La inversión de la obra ascendió a 6 mil 600 millones de euros y se realizó en dos fases: plataforma y montaje de vía. La primera incluye infraestructuras en sí, como puentes, túneles y terraplenes, mientras que la segunda comprende el montaje de vías, desvíos, estaciones, apeaderos, electrificación, señalización y todo lo referente a la calidad final.
Desde la implantación del ferrocarril, España ha sido un país que siempre le ha apostado a este medio de transporte, por eso ha desarrollado mucho la tecnología ferroviaria con infraestructura para trenes regionales, interregionales o de alta velocidad que conforman una amplia red que tiene bien intercomunicadas gran cantidad de poblaciones españolas.
Su apuesta no ha sido en vano, pues si hace dos décadas no tenía un sólo kilómetro de alta velocidad, en estos momentos va a la cabecera en Europa con sus 2 mil 56 kilómetros distribuidos en todo el país. Su red une a 21 ciudades con Madrid, lo que quiere decir que un 40 por ciento de la población se encuentra a menos de 50 kilómetros de una de sus estaciones.
Actualmente en un sólo día el total de kilómetros recorridos por los trenes AVE en España, correspondería a dar la vuelta al mundo 2.5 veces.
Su velocidad máxima puede llegar a los 350 kilómetros por hora, siendo la media comercial de 222, que es las más alta de todos los países con alta velocidad. En segundo lugar se encuentra Japón, con 218 y Francia, con 216, según datos oficiales.
En cuanto a puntualidad del AVE, España va casi a la par con Japón, rozando ambos países casi el 100 por ciento de exactitud. El 99 por ciento de los trenes del país asiático llega a su destino a la hora prevista, mientras que aquí lo hace en el 98.5 por ciento.
No en vano Estados Unidos y otros países han mostrado interés en la alta velocidad española, existiendo diferentes delegaciones de ADIF que están asesorándolos para el desarrollo de la alta velocidad.
No cabe duda que el tema de los trenes en España es amplio e interesante.