COVID-19: ‘No había necesidad todavía de abrir las peluquerías’

Quién se iba a imaginar que un día las peluquerías de España serían salones con pocos clientes, sin la algarabía que provocan las voces de las mujeres en el “cotilleo”, sin las revistas de la prensa rosa, sin expositores con productos para el cabello, pero sobre todo sin la alegría que da el reencuentro de amigas o conocidas en esos sitios.

Esto es parte del trastorno que ahora deja la pandemia a un sector tan importante como el peluquero, que aunque no es de primera necesidad, el Gobierno decidió que abriera sus puertas el pasado lunes, como parte del plan de desconfinamiento en la Fase 0.

Las clientas deben ir protegidas a la peluqueríaEl método ha cambiado. Antes se podía llegar a alguna peluquería a cualquier hora, dentro de su horario de trabajo; hoy hay que hacer cita previa por teléfono para solicitar un servicio y acudir “bien equipados” con guantes y mascarillas, porque los tiempos son otros.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Empresas del Sector Profesional de Peluquería y Estética, en el país hay 50.000 peluquerías, a muchas de las cuales la noticia de la reapertura las tomó por sorpresa.

Para Encarna Soria Roselló, propietaria de Nacarem Estilismo, en Ribarroja del Túria, las peluquerías no se debieron abrir en esta primera etapa del desconfinamiento, por no ser un servicio de primera necesidad y sobre todo porque se trata de un trabajo de riesgo para el peluquero y el cliente.

Encarna lleva ejerciendo la profesión de peluquera desde hace 32 años, tiempo en el que ha trabajado varios años en la peluquería del Corte Inglés y en otros negocios de este tipo en Valencia. En 1996 se hizo empresaria autónoma y abrió su propio negocio en Ribarroja, donde reside.

Ella comparte en esta entrevista las dificultades que representan para los profesionales del sector, reabrir los negocios y ofrecer los servicios de peluquería bajo estrictas medidas de higiene y salud, luego de la pandemia.

¿Estás de acuerdo con que uno de los primeros negocios que se abren sean las peluquerías?

No estoy muy de acuerdo porque hemos pasado del nada al todo. En cuestión de días no podíamos hacer nada, y de repente se abren las peluquerías como si fuera algo de primera necesidad, cuando nos están cobrando un 21% de IVA, que es un impuesto de lujo, lo que nos convierte en un servicio de lujo y ahora, de repente, de primera necesidad, con lo cual el IVA nos lo deberían de rebajar ya. No estoy nada de acuerdo porque no creo que seamos necesarios, ya que cuando la gente se ve necesitada, en sus casas se apaña. Pero bueno, dentro de 15 días, cuando empiecen los brotes y empiecen a decir que es por las peluquerías, me reiré porque, cómo es posible que yo voy al supermercado y estoy cogiendo los tomates casi pegada a una persona que está haciendo lo mismo, y a mí, como peluquera, me están diciendo que deje dos metros de distancia con mis clientes y que sólo atienda una por servicio. Es incoherente, la verdad.

¿Te parece que tu profesión es de alto riesgo dado que tienes que estar en contacto directo con el cliente?

Peluquerías coronavirusSí es de riesgo, porque se dice que el coronavirus se pega por contagio directo y cercanía. Yo soy una persona que está en contacto, tal cual, cara a cara con otras personas. Este lunes, que fue mi primer día de trabajo, tuve que hacer una barba a un chico y para esto me tuve que pegar, ¡a medio metro no, a un palmo de su cara! con lo cual sí es de riesgo total. Me he duchado en la peluquería y ahí me cambié el uniforme y al llegar a mi casa tuve que lavar toda mi ropa. Es lo que hay y por nuestra parte intentaremos tomar todas las medidas preventivas para que no pase nada, pero el contacto entre uno y otro no es ni a medio metro, es a un palmo de la persona.

¿Cómo te sientes al abrir de nuevo tu peluquería, luego del confinamiento?

El domingo por la noche tuve pesadillas. Soñaba con la peluquería, con la gente que venía, que estaba en espera o en la calle. Desde el martes (28 de abril) que el Gobierno anunció que se abrían las peluquerías el lunes 4 de abril, estaba sintiéndome realmente mal porque no veía la forma de abrir un negocio a tan poca distancia del cliente y con una seguridad. Lógicamente he tenido que abrir, pues llevo mes y medio parada sin facturar nada, con lo cual para mi interés tengo que abrir, pero me siento con pesadillas y fatal. Pero bueno, ya pasó ese día. Al principio muchos nervios, estaba con ansiedad y a las 7 de la mañana ya estaba en la peluquería. El primer cliente lo tenía a las 9 y me fui con tiempo para arreglar cosas, aunque días antes ya había limpiado todo, pero estaba con mucha ansiedad porque esto genera mucho estrés. Incluso en el transcurso de la mañana vino la Policía a pasar inspección, lo cual despierta nervios, que no debe de ser así. Creo que no había necesidad todavía de abrir una peluquería al día de hoy. Podíamos haber esperado un poco más.

¿Cómo reaccionó tu clientela al saber que se abrían las peluquerías?

El martes 28 de abril, cuando se anunció a bombo y platillo que se abrían las peluquerías el día 4, mi teléfono “quemaba”. La gente tenía ganas de ir a la peluquería, a que le hicieran el pelo, la raya del tinte por las canas, el corte. No doy abasto. Este lunes he estado de 9 de la mañana a 9 de la noche en la peluquería, 12 horas y para comer 10 minutos, y así estaré toda la santa semana, de lunes a viernes, porque no puedo dar más citas. Tampoco sabía si podía estar mi empleada conmigo, así es que empecé sola. La gente ha reaccionado con ganas de que abrieras, de que les des el servicio y de que las pongas guapas. Es lógico y normal que después de estar un mes y pico encerradas en casa, se quieran ver bien. En cuanto les han dado vía libre para salir a la calle, lo primero que han pensado es ¡peluquería, peluquería, peluquería! y a bombardearte el teléfono. El primer día me la pasé todo el día pegada al teléfono y con la agenda en mano, dando citas.

Ahora las peluquerías lucen más vacías. ¿Con qué se van a encontrar tus clientas en el local?

Mis clientas se encuentran a la vuelta con una peluquería totalmente vacía. No hay revistas, no hay productos, ni pósters, ni cuadros. No hay nada de lo que anteriormente había. De hecho, hablas en la peluquería y la voz hace eco de lo vacía que está. Se ha tenido que quitar todo para intentar limpiar lo mínimo posible, ya que te obligan a estar cada dos por tres limpiando entre cliente y cliente y a todas horas. Esta desangelada. La verdad que un poco patético, pero es lo que hay.

¿Las peluquerías dejarán de ser un lugar de encuentro social como eran antes del confinamiento?

Sí, las peluquerías antes eran eso, juntarse amigas. Ahora no hay nada, no puedes tener más de dos personas, con lo cual al día de hoy todo desaparece. No hay revistas, no hay conversaciones, no hay más de dos personas (en mi caso, porque somos dos empleadas). No hay el típico cotilleo que siempre le ha dado fama a las peluquerías. No hay ambiente de fiesta, como siempre lo ha sido una peluquería; toda alegría.

¿Qué no volveremos a ver en una peluquería?

Espero que en no mucho tiempo volvamos a tener la peluquería de toda la vida. Espero no equivocarme, porque si no, será muy triste el no poder ver el ambiente que siempre hay en una peluquería, como lo típico: las “marujas cotillando”, las revistas, los «cotilleos del pueblo». Espero que todo eso vuelva, porque si no ¡madre mía… ya hemos tocado fondo! Es muy triste. Este lunes cuando estaba con una clienta, sola, eso parecía un funeral.

¿Cuál es el protocolo que van a seguir tú y tus clientas, cuando estas acudan a demandar un servicio?

De entrada, al día de hoy, sólo se puede acceder a los servicios de peluquería con cita previa, mediante mi teléfono, que ya he anunciado en mis redes sociales y en la entrada del local con mis números de móvil y fijo. Si no es mediante cita, la gente no puede venir a la peluquería. Una vez en el recinto entran con sus guantes y mascarillas. Ahí tengo gel y rollo de papel para que se desinfecten bien los guantes y luego proceder a lo que se vayan a hacer como lavado de cabeza, tintado; lo que sea. Todo el material es totalmente desechable y de un solo uso, tanto el peinador como la toalla y los peúcos. Es de usarse y tirarse. Aparte del material que uso yo como la pantalla. Y claro, este material conlleva un coste adicional, pues no es lo mismo tener toallas de lavar que toallas de usar y tirar.

¿Cómo te has preparado para la reapertura de tu negocio?

Me he preparado como yo pensaba que iba a suceder. Esta es una profesión en la que estás en contacto directo con el cliente y yo ya usaba todo lo que son capas y guantes desechables. A eso les hemos añadido toallas, que también de vez en cuando usaba desechables y, claro, viendo como estaba el tema, era decir: “ahora es todo, sí o sí, desechable”. Me he preparado orientándome con los medios de comunicación que te van diciendo y aparte con otros compañeros peluqueros con los cuales nos hemos ido ayudando y orientando.

¿Has tenido que hacer alguna inversión para retomar tu trabajo?

De momento la inversión que he hecho es la compra de todo el material desechable, de un solo uso, que ya es bastante, porque no es lo mismo tener toallas de varios usos que de un solo uso, así como mascarillas, geles, capas, peinadores, peucos. Todo eso antes no existía. Es un poco de inversión y aparte también todo tipo de antisépticos y desinfectantes para que cada vez que se va una clienta, hay que desinfectar y limpiar todo con material desechable para tirarlo e intentar en la medida de lo posible no contagiar al resto de clientas que vienen después. No sé cómo va a evolucionar esto.

Como empresaria, ¿qué te preocupa de la “nueva normalidad”?

Me preocupa que vuelva la normalidad, porque esto es un poco surrealista. Parece que estamos viviendo una pesadilla. No es normal. Me preocupa el que no vuelva a ser todo esto normal.

¿Personalmente cómo has vivido el confinamiento?

Por mi trabajo, la verdad disfrutaba poco el estar en casa con mis hijos, mi familia. Lo he disfrutado cocinando, que me encanta hacerlo y no lo hacía seguido. He estado relajada, tranquila, esperanzada de que todo esto pasara y al final llego el día de ir a trabajar. Es entonces cuando dices “ufff “ y te entra el pánico. La verdad es que me entró pánico el día que dijeron que las peluquerías abrirían el día 4. En mi primer día de trabajo la he pasado mal, realmente mal, pero bueno ya pasó. Espero que esto pronto pase.

Cuando empezó el confinamiento, ¿qué tuviste que hacer como autónoma con tu personal de trabajo?

Yo tengo una empleada y entró en un ERTE directamente el día 14 de marzo, que ya no abrimos la peluquería, y al día de hoy sigue en él porque en esta semana no sabíamos cómo iba a funcionar todo. El próximo lunes 11 ya se incorporará a trabajar. Yo como autónoma entré en un cese de actividad, legalmente cerrada la peluquería y mi incertidumbre era si volvería a abrir algún día, porque claro, tú cierras, haces un cese, un ERTE y si esto va para largo, no sabes si todos los gastos los vas a soportar, pero al final no ha sido tan largo, hemos vuelto.

¿Crees que con tanto protocolo higiene y seguridad, pueda disminuir el número de clientes en una peluquería?

No creo que disminuya la clientela. La verdad que tenían muchas ganas de que las peluquerías abrieran. Mis clientas son unas campeonas, se están portando de maravilla. La reacción por parte de ellas ha sido cien por cien de comprensión; no tengo ninguna queja. Están siendo más consideradas que antes y están entendiendo que lo que les dices es lo que hay que hacer.

¿Hay miedo o preocupación en el sector peluquero, por el cambio social que se avecina?

El día que se decretó la alarma, los peluqueros de Ribarroja hicimos un grupo en WhatsApp, creo que son 23 y estábamos todos muy asustados y con el miedo de decir “si esto se alarga, ¿podré sobrevivir?”. Estaban bastante acojonados, yo también, la primera, pero bueno, creo que llegará el día que todo vuelva a la normalidad, como antes. Confío en que sea así.

¿Cómo ves el futuro de tu negocio?

El futuro de mi negocio lo veo bien, porque hoy en día la gente, sobre todo a las mujeres, les gusta estar guapas, atractivas y en esta pandemia las he visto confinadas en casa muy preocupadas todas por la raya, por las canas, por el corte. Te anima decir “¡jolín, sí que soy imprescindible!», porque ves tantos desastres que se hacen, que te hace decir «he estudiado esto, he aprendido esto, es mi profesión, yo tengo mano para hacer estas cosas y ellas no se lo saben hacer”, con lo cual necesitan de ti. Yo veo que el futuro de la peluquería está ahí. Somos imprescindibles. La gente no se puede hacer las cosas que tú les haces en la peluquería; dejarlas guapas. No me veo que cierre ni nada, aunque va a haber una crisis tremenda a nivel de todo, pero no a nivel de peluquería, porque este es un negocio que al día de hoy la veo necesario.

¿Están en contactado los peluqueros de Ribarroja para seguir una estrategia común en la nueva normalidad?

Lo que más me ha gustado de este confinamiento y pandemia, es que los peluqueros de Ribarroja nos hemos unidos todos desde el minuto cero, al día siguiente de que se decretó el estado de alarma. Concha Raga, la peluquera digamos con más fama en Ribarroja, la “mamá del grupo” porque es las más veterana y la que está a punto de jubilarse, me contactó por Instagram sugiriendo hacer un grupo para estar en contacto los peluqueros y saber cómo lo íbamos a llevar. Se hizo entre varias personas. Este lunes estábamos todos pendientes del teléfono para ver en el grupo cómo íbamos evolucionando al abrir la peluquería, contándonos anécdotas y lo que íbamos haciendo. Hay un buen rollo entre todos y eso que antes yo no conocía a todos, pero es lo bonito, que siempre de lo malo sale algo bueno. Y aquí ha salido. Estoy encantada de que por lo menos esto tan trágico que ha pasado, al menos nos haya unido al gremio de peluqueros de Ribarroja.

 

 

 

3 comentarios en “COVID-19: ‘No había necesidad todavía de abrir las peluquerías’”

  1. Me encantó la entrevista y definitivamente el mundo NUNCA volverá ser el de antes… Ya todo cambió para todos… Hasta los salones de belleza dejaron de ser un punto de encuentro entre mujeres conocidas y desconocidas en busca de la belleza y compartiendo cara a cara toda clase de tips para lucir mejor… Que triste…

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  2. Qué buena entrevista y qué buena es Encarna. Qué gran profesional y mejor persona. Seguro que le va a ir bien, porque es muy trabajadora y se adapta enseguida. 😘😘

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  3. Me emociona leer esta entrevista porque define muy bien cómo es Encarna de gran profesional y persona maravillosa que se preocupa mucho por sus clientes y sólo decirle que muchas gracias por ser mi peluquera y compartir con ella la buena lectura

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